Bienvenidos al teatro del absurdo nacional, donde la soberanía es un concepto tan flexible como la columna vertebral de nuestros diplomáti...
Bienvenidos al teatro del absurdo nacional, donde la soberanía es un concepto tan flexible como la columna vertebral de nuestros diplomáticos y la austeridad es un chiste que se cuenta desde una camioneta blindada.
Arrancamos con la joya de la corona: la captura de Ryan Wedding. Según la versión oficial de Disneylandia —perdón, de Palacio Nacional—, el narcotraficante canadiense pidió un Uber y se entregó voluntariamente en la embajada de EE. UU. porque le remordía la conciencia. Sin embargo, el FBI dice que fue un operativo conjunto "codo a codo", y el abogado del detenido asegura que fue un secuestro por fuerzas extranjeras en suelo mexicano. Al final, la soberanía nacional parece ser como los semáforos en rojo: una sugerencia que nadie respeta.
Mientras tanto, en la Suprema Corte del Bienestar, los ministros que juraron pobreza franciscana fueron atrapados comprando camionetas Grand Cherokee blindadas de 2.4 millones de pesos, una compra discretamente autorizada por el comité de Lenia Batres, la misma que predica austeridad. Tras ser exhibidos, el ministro presidente Hugo Aguilar, en un ataque de humildad performativa, declaró que él "puede andar hasta en Metro". Claro, porque nada grita "seguridad nacional" como ver al titular del Poder Judicial peleando por un asiento en la línea 2 a las 7 de la mañana.
Pero si de prioridades hablamos, Guanajuato se lleva el premio. Mientras la gobernadora Libia Dennise García andaba de tour en Madrid presumiendo las "fortalezas" del estado en la Fitur, en Salamanca masacraban a 11 personas en un partido de fútbol. Al parecer, el verdadero gobernador sigue siendo "El Marro", quien desde su cómoda celda en Durango envía listas de tareas pendientes (asesinatos y extorsiones) a sus subordinados como si fuera el súper de la semana.
En el ámbito internacional, la dignidad mexicana duró lo que tarda Trump en escribir un tuit. Pemex cortó el suministro de petróleo a Cuba en cuanto el republicano amenazó con cerrar la llave, dejando a la isla a oscuras y a nuestra política exterior de rodillas. Para compensar, mandamos a Alejandro Gertz Mañero de embajador al Reino Unido, ratificado en 30 minutos, probablemente para que pueda dormir sus siestas en una zona horaria más elegante.
Finalmente, en el CIDE, Romero Tellaeche se atrincheró en su oficina cual niño berrinchudo tras ser despedido, negándose a soltar el hueso que le dio la 4T, mientras Rosario Piedra fue al Congreso a decir que en México ya no se violan derechos humanos, ignorando olímpicamente que la Guardia Nacional acumula miles de quejas. En fin, un martes cualquiera en este surrealismo llamado México.